Aquí describimos cómo encender un vehículo con la batería descargada.

Para ello necesitamos un cable de arranque con los terminales adecuados para que podamos transferir la energía entre las baterías. Lo principal que debemos verificar es que las abrazaderas estén ejerciendo suficiente presión sobre los terminales de la batería.

Cómo colocar fácilmente las pinzas del coche

La batería del coche es la encargada de proporcionar la energía eléctrica suficiente para arrancar el vehículo. En ciertos casos, dejar encendidas las luces del automóvil u otros dispositivos que consumen energía puede agotar esta batería. Esto puede suceder incluso si el motor del vehículo ha estado apagado durante un largo período de tiempo. Por este motivo se recomienda llevar siempre unos alicates en el coche para evitar llamar a la grúa si se presenta tal situación. Además, arrancar el coche con pinzas es fácil y rápido.

Para ello necesitas otro carro al que poder conectar las pinzas. Sin embargo, no deben colocarse uno al lado del otro para evitar un cortocircuito.

Paso 4

Tenemos que esperar unos instantes a que el coche arranque sin batería para asegurarnos de que ha podido cargar la batería lo suficiente para darle al motor de arranque la energía que necesita.

Pasados ​​unos segundos podemos intentar arrancar el coche, si no podemos es mejor no insistir demasiado en el motor o se podrían recalentar los cables.

También puedes llamar a la grúa

Si tu seguro de coche ofrece asistencia en carretera -casi todas las pólizas la incluyen- puedes llamar a la grúa de la compañía y un técnico acudirá a tu coche para empezar un arrancador de batería especial. Esta solución es la más conveniente, pero tendrá que esperar a que llegue la grúa, en promedio, media hora.

No es recomendable para evitar posibles averías, sobre todo con coches catalizados y porque hasta que el coche no arranca no tienes freno ni dirección asistida, lo que puede ser peligroso. Sin embargo, esta maniobra puede ayudarlo a salir del apuro: En un lugar seguro, con el contacto puesto, permita que el vehículo sea empujado o “tirado” cuesta abajo, pise el embrague y engrane la segunda marcha. Cuando llegues a unos 15 km/h, suelta el pedal del embrague y el coche arranca. Solo se aplica a los vehículos con transmisión manual.

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